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5 razones para abandonar un iPhone

Lo que quedó de un iPhone

Lo que quedó de un iPhone

Pensé no hace muchos meses que el iPhone iba a ser, seguramente, el teléfono que más tiempo tendría entre mis manos, por todo aquello que lo hizo único: por toda la innovación que trajo, la pantalla táctil sin puntero, su uso con los dedos, sus acelerómetros, por sus infinitas aplicaciones y por haber sido pionero con uno de los modelos 2G traídos de USA… mi primer Jailbreak… todos son recuerdos.
Recuerdos y disculpas, porque al iPhone, tan bello y de figura esbelta, le perdonaba casi todo… que no era 3G… bueno, realmente para leer el correo tampoco se necesita gran velocidad; que no se podían cambiar los tonos de llamadas y/o mensajes… acabaron saliendo aplicaciones, el Winterboard para personalizarse… él sincronizaba con Exchange, con Gmail, con Yahoo… el calendario, al día, y el iTunes, una joya con complejo de gigantismo que siempre cumplió con su misión aunque devorase los recursos de mi portátil.

Se confirmó Cydia y llegó Hackulous.

Ni tan siquiera la aparición del 3G y su popularización de la mano de Telefónica fue definitiva. Mi 2G se mantuvo con la cabeza bien alta, como un digno coche de lujo cuyo motor parece que mejora con el tiempo. Y con la posibilidad de ponerle un GPS conectado (iGPS360) era capaz de correr cualquier aplicación de posicionamiento, iGo, TomTom, TrailGuru…

Pero ha llegado la hora de pasar página, y de descubrir los grandes errores del mejor móvil multimedia hasta la fecha. La llegada del Firmware 3.0 ha supuesto el fin de la venda en los ojos y los, en mi opinión, grandes errores de diseño en esta versión 3.0 de Firmware (por muchos esperada porque permitía Copiar y Pegar) han hecho patente las debilidades del teléfono. Las 5 razones por las que no me volvería a comprar un iPhone:

1. Procesos en background y Servicio de Notificaciones.

Según los ingenieros de Apple se optó por no permitir la ejecución de aplicaciones en background para evitar el excesivo consumo de batería. Parece lógico hasta cierto punto, pero cualquiera que porte en sus manos un smartphone y estar en el online desea que su IM se ejecute al mismo tiempo que cualquier otra aplicación…

La solución que Apple aplicó para solventar esta limitación fue el crear un servicio de notificaciones desde los servidores de Apple que se comunicasen con el teléfono para mostrar todos aquellos evento que tenían que modificarse. Ninguna de las aplicaciones que tenía instalada y parecía que usaban este servicio, notificó nada… y sin embargo la batería sufría y sufría, ya ni siquiera duraba un día.

2. GPRS class B y preferencia de datos, el reino de las llamadas perdidas.

Cada día me llamaban al teléfono fijo con la misma canción: “te acabo de llamar y tienes el móvil apagado”. “Imposible, lo tengo a mi lado, encendido y con cobertura” – contestaba yo.

GPRS de clase B significa que no es posible simultanear voz y datos a través de los canales de comunicación de los que conste el teléfono (a diferencia de los Class A). En estos supuestos hay algunos terminales que cortan la comunicación de datos y dejan entrar la llamada. Con la llegada del firmware 3.0 este problema se acrecentó… la contínua conexión de datos que se producía con el correo Push y el servicio de notificaciones hicieron que la pauta de uso del teléfono fuera el de no recibir casi ninguna llamada y la poca duración de la batería.

Este problema no ocurre, claro está, con la versión 3G. En este caso sí que se permite la transmisión simultánea de datos con la voz. PERO RECUERDA: si no tienes cobertura 3G tendrás el mismo problema.

Por supuesto a Apple no se le ocurrió cortar la comunicación de datos para recibir llamadas, por lo que si necesitas recibir una llamada importante de esa Top Model que conociste el día anterior o de ese importante trabajo, desactiva el servicio de notificaciones y el Push, o reza para que no pierdas cobertura 3G. En el caso de contar con un 2G, como fue mi caso, estás vendido… y si eres de los que aprovechan los trayectos en transporte público para cotillear el Facebook, o twittear… olvida la llamadas… qué sinsentido ¿no?, un móvil tan potente y que no puedas recibir llamadas.

3. Dios salve a la batería.

La piedra angular de la generación digital y a la que pocos dan valor… la batería es el alma de todos nosotros, la que hace que nuestros Smartphone nos llenen de funciones, que nos conecten al mundo… y dentro de poco las que nos permitan transportarnos de un lugar a otro.

¿A qué ingeniero se le ocurrió vender un móvil con una batería no extraíble y soldada al terminal? Sin palabras.

Ahora Apple saca un programa de cambio de baterías por 60€, en la que envías el iPhone a Apple y lo recibes en casa con la batería nueva… genial si tienes otro móvil de recambio, si no, a esperar a que te lo cambien… y ¿otra vez incomunicado? Brillante teléfono.

Por suerte, aquel ingeniero supo rectificar o fue sabiamente cambiado de puesto y en el 3G podrás cambiar la batería tú mismo y sin necesidad de soldador.

4. Bluetooth, para qué te quiero.

Cada día el Bluetooth nos abre las puertas de más y más conexiones entre dispositivos para intercambiar información, ya sea audio, fotos, etc.

Sin embargo, de nuevo los técnicos de Apple decidieron restringir sus posibilidades a ser usado sólo como dispositivo de audio manos libres, ni transmisión de fotos, tonos, ficheros, ni conectar un teclado externo (¿alguno se imaginó el iPhone en horizontal como una mini pantalla y alguien introduciendo datos desde un teclado externo bluetooth?).

Ya que no le dotais de infrarrojos, no le corteis su bluetooth.

Android, mi próximo totem de la telefonía móvil también adolece de este problema… a veces los errores también se copian.

5. Personalízalo, pero sólo con fundas. Guía de cómo desaprovechar tu ventaja.

Aunque he de reconocer que se pueden hacer bastantes cosas ya con Winterboard, esta no deja de ser una solución externa y meramente estética, que pasa obligatoriamente por el Jailbreak.

El hecho de que no se pudieran modificar tonos de mensajes, fondos de pantallas, temas, la pantalla de espera, para recordatorios de citas del calendario o de tareas por hacer… supuso un paso atrás en el periplo de tener un móvil a mi gusto que sólo Intelliscreen intentó subsanar (sin el beneplácito de Apple).

Tampoco existe una forma eficaz de ordenar las aplicaciones, ni carpetas contenedoras, ni nada, todo se basa en pasar y pasar el dedo, de una pantalla a otra ¡que engorro siempre moviendo aplicaciones entre pantallas!

La notificación de mensajes no puede programarse: que Push sólo funcione a determinadas horas del día y que me deje en paz los fines de semana… ¡oye que estó crea adicción!

Podría citar más ejemplos de falta de flexibilidad en la personalización o de olvidos imperdonables (el más sonoro, el famoso Copiar y Pegar) y en la censura de Apple al desarrollo y publicación de aplicaciones que cubren las carencias de creatividad de sus programadores, aquello que no conviene o que me pueda dejar en evidencia no podrá estar en la AppStore.

A pesar de todo, le sigo teniendo cariño y el iPhone sigue siendo uno de los mejores terminales existentes en el mercado. Pero fíjate en él como un monstruo multimedia y cargado de opciones, pero no como tu móvil de empresa o un smartphone puro, ya que aunque a veces lo aparenta, su fallos de diseño le dejan en evidencia, sobre todo cuando vemos el poco cuidado y abandono con el que se ha diseñado su parte de teléfono, quizás el pilar más básico… de un teléfono.

Ánimo, seguro que con el próximo Firmware mejoran alguno de estos errores, pero para mí, antes de que eso ocurra, me importa más el poder hablar.

¿cuánto tiempo me durará el próximo?

Es una incógnita… pero seguro que intentaré postear desde él, actualizar mi estado en Facebook o comentar en Twitter… podrás seguirme en @albertosenia

1 Comment

  • enrique Says

    Hay cosas que comparto, pero sigo enamorado de mi iphone 😛

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